Embark on a journey through the scriptures with biblical scholar Kenny Sallee as your guide. With a Master's degree in Theology and a passion for biblical studies, Kenny offers insightful commentary, profound reflections, and enriching discussions. Whether you're a seasoned scholar or a curious seeker, this platform provides a space for deepening your understanding of the Bible and growing in faith. Join us as we explore the timeless truths of God's Word together.

Friday, March 17, 2017

Nuestro Pan Diario - Algo anda mal

Leer: Salmo 34:11-18 | La Biblia en un año: Marcos 15:26-47

Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu (Salmo 34:18).

L a mañana después de que nació nuestro hijo Allen, el médico se sentó cerca de mi cama y dijo: «Algo anda mal». Nuestro bebé, tan perfecto por fuera, tenía un defecto congénito y debía ser trasladado de inmediato a un hospital a más de 1.000 kilómetros para ser operado de urgencia.

Cuando el médico te dice que algo anda mal con tu hijo, tu vida cambia. El temor puede desmoralizarte y hacerte tambalear, y llevarte a buscar desesperadamente la fortaleza de Dios para sostener a tu niño.

¿Puede un Dios amoroso permitir esto? —te preguntas—. ¿Le importa mi bebé? ¿Dónde está Él? Aquella mañana, estos y otros pensamientos sacudieron mi fe.

Cuando mi esposo se enteró de la noticia, me dijo: «Jolene, oremos». Me tomó la mano y dijo: «Padre, gracias por darnos a Allen. Es tuyo, Dios, no nuestro. Tú lo amaste antes de que nosotros lo conociéramos. Acompáñalo; nosotros no podemos. Amén».

Hiram siempre ha sido un hombre de pocas palabras. Lucha para expresar sus ideas y, a menudo, ni lo intenta, ya que sabe que yo tengo suficientes palabras para llenar cualquier silencio. Sin embargo, el día en que mi corazón se rompió, mi espíritu se devastó y mi fe se fue, Dios le dio a mi esposo la fuerza para decir lo que yo no podía. A través de él, sentí que Dios estaba cerca.

Señor, que tu Palabra me fortalezca hoy.

La mejor clase de amigo es aquel que ora.


No comments:

Post a Comment