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Wednesday, March 11, 2020

Devocional CPTLN del 12 de marzo de 2020 - Entendiendo mal


ALIMENTO DIARIO

Entendiendo mal

12 de Marzo de 2020

Jesús comenzó entonces a enseñarles que era necesario que el Hijo del Hombre sufriera mucho y fuera desechado por los ancianos... y que tenía que morir y resucitar después de tres días... Pero Pedro lo llevó aparte y comenzó a reconvenirlo. Entonces Jesús se volvió a ver a los discípulos, y reprendió a Pedro. Le dijo: "¡Aléjate de mi vista, Satanás! ¡Tú no piensas en las cosas de Dios sino en cuestiones humanas!"

¡Ay! Eso debe haber dolido, que tu Señor te llame "Satanás" y te reprenda por tener tu mente puesta en las cosas humanas en lugar de las de Dios. Pero Jesús tenía razón. Satanás estaba obrando a través de Pedro en ese momento, tratando de desviar a Jesús del camino que Dios quería que él recorriera, el camino a la cruz.

Pedro había respondido bien la primera parte de la prueba, respondió a la pregunta: "¿Quién dicen que soy?" con "Tú eres el Cristo." Pero se perdió por completo la segunda pregunta implícita: "¿Para qué estoy aquí?" Y no lo entendería hasta mucho después de que Jesús completara su misión de sufrir, morir, ser sepultado y resucitar de entre los muertos.

¡Qué bueno que Jesús no haya escuchado al diablo que habló a través de Pedro! El objetivo del diablo era mantenernos a todos en la esclavitud, evitando que Jesús nos liberara para ser hijos de Dios y vivir en su reino. ¡Qué bueno que Jesús tenía en claro que había venido para darnos libertad y vida abundante!

Jesús es humano y divino. No fue fácil para él caminar conociendo el patrón preciso de su muerte con tanta anticipación. No fue fácil para él ir a Jerusalén, sabiendo lo que allí le esperaba. Y aún así lo hizo. Lo hizo por la recompensa, la alegría puesta delante de él, por ti y por mí. Su sufrimiento y muerte significan nuestra vida eterna. Su resurrección es nuestra alegría y felicidad para siempre. Para él, valió la pena.

ORACIÓN: Señor Jesús, gracias por amarme tanto como para llevar la cruz y liberarme. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:
  1. ¿Alguna vez has sufrido por ayudar a alguien? ¿En qué circunstancias?
  2. ¿Qué sentiste por esa persona? ¿Crees que Jesús sintió lo mismo por ti?

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¿Alguna vez has sufrido por ayudar a alguien? ¿En qué circunstancias?

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