Embark on a journey through the scriptures with biblical scholar Kenny Sallee as your guide. With a Master's degree in Theology and a passion for biblical studies, Kenny offers insightful commentary, profound reflections, and enriching discussions. Whether you're a seasoned scholar or a curious seeker, this platform provides a space for deepening your understanding of the Bible and growing in faith. Join us as we explore the timeless truths of God's Word together.

Tuesday, July 28, 2020

Devocional CPTLN del 29 de julio de 2020 - Elecciones


ALIMENTO DIARIO

Elecciones

29 de Julio de 2020

Y no sólo esto. También sucedió cuando Rebeca concibió de un solo hombre, de nuestro antepasado Isaac, aunque sus hijos todavía no habían nacido ni habían hecho algo bueno o malo; y para confirmar que el propósito de Dios no está basado en las obras sino en el que llama, se le dijo: «El mayor servirá al menor.» Como está escrito: «A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí.»

Dios dice algo realmente difícil en nuestra lectura de hoy: "A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí". ¿Qué? ¿Cómo puede Dios amar a una persona y odiar a otra, y especialmente cuando hablamos de gemelos no nacidos? ¡Es terrible decir eso!

La respuesta a esto radica en entender lo que significa "amor" y "odio" en este contexto. Dios no está diciendo que tiene fuertes emociones negativas hacia el pobre Esaú, o que iba a maldecirlo. De hecho, si comparamos la vida de Esaú con la de Jacob, parece todo lo contrario: ¡Esaú era mucho más feliz! Mientras ambos hermanos se convirtieron en líderes y antepasados de grandes naciones, Jacob pasó veinte años exiliado de su hogar, tuvo problemas interminables con su familia y luego hizo que sus descendientes se convirtieran en esclavos en Egipto durante 400 años. Hasta donde sabemos, nada de eso le sucedió a Esaú. Humanamente hablando, Esaú tenía un trato mucho mejor.

Entonces, ¿cuál fue la diferencia? Solo esto: Dios eligió a Jacob, Jacob el mentiroso, Jacob el tramposo, para ser el antepasado de Jesús. Fue a través de los descendientes de Jacob que Dios traería su salvación al resto del mundo. En este sentido es que podemos decir que Dios "amaba" a Jacob y, en comparación, podemos decir que "odiaba" a Esaú. Esaú no fue elegido para llevar tal carga, para transmitir tal bendición. Su papel era ser como todos los demás: un simple receptor de la bendición de Dios.

Podríamos pensar que Esaú tiene razones para estar celoso de Jacob; después de todo, ¡quién no querría ser un antepasado de Jesús! Pero no se trata de eso. Dios eligió a Jacob precisamente por el bien de Esaú y por tu bien y el mío. Dios eligió a Jacob para poder elegirnos a todos, para poder enviar a Jesús al mundo a sufrir, morir y resucitar, para que todos los que confiamos en Él podamos convertirnos en hijos de Dios.

Dios amaba a Jacob, sí. Pero a través de él y de su descendiente Jesús, Dios amaba a Esaú y a todos los que Él ha llamado a convertirse en hijos suyos amados a través de Jesús, nuestro Salvador.

ORACIÓN: Padre, gracias por llamarme a ti mismo en Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:
* ¿Alguna vez no te eligieron para un trabajo difícil? ¿Cómo te hizo sentir eso y por qué?

* Al igual que Jacob, Dios te ha elegido para llevar las Buenas Nuevas de Jesús a otras personas. ¿Cómo puedes crecer en tu habilidad para hacerlo?
© Copyright 2020 Cristo Para Todas Las Naciones. Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.
¿Alguna vez no te eligieron para un trabajo difícil? ¿Cómo te hizo sentir eso y por qué?

No comments:

Post a Comment