Embark on a journey through the scriptures with biblical scholar Kenny Sallee as your guide. With a Master's degree in Theology and a passion for biblical studies, Kenny offers insightful commentary, profound reflections, and enriching discussions. Whether you're a seasoned scholar or a curious seeker, this platform provides a space for deepening your understanding of the Bible and growing in faith. Join us as we explore the timeless truths of God's Word together.

Sunday, June 16, 2019

Devocional de la CPTLN del 17 de Junio de 2019 - Nuestro escudo y orgullo


ALIMENTO DIARIO

Nuestro escudo y orgullo

17 de Junio de 2019

Pero tú, Señor, me rodeas como un escudo; eres mi orgullo, el que sostiene mi vida. Con mi voz clamaré a ti, Señor, y tú me responderás desde tu lugar santo.
~ Salmo 3:3-4 (RVC)

A pesar de que somos libres de adorar como deseamos, hay momentos que queremos clamar al igual que el salmista David: "Señor, ¡cómo han aumentado mis enemigos!" (Salmo 3:1a). Aunque no suframos persecución, daño físico o pérdida de posesiones materiales, podemos ser ridiculizados por nuestra fe; o nuestra confianza en Cristo puede simplemente ser descartada como inútil. Ciertamente, los enemigos como el miedo, la duda y la culpa siempre nos acosan, y el diablo, nuestro principal enemigo, busca incesantemente nuestra caída.

Vivimos en una sociedad que se burla cada vez más de quienes seguimos a Jesús. Muchos oponentes sugieren: "pueden seguir practicando su fe, pero siempre y cuando lo hagan en privado". Cuando invitamos a otros a examinar la verdad de la fe cristiana, a encontrar a Jesús, que es la verdad, la respuesta bien podría ser: "Tú tienes tu verdad y yo la mía." David se enfrentó a una respuesta similar y así lo expresa en el salmo: "Son muchos los que me dicen que tú no vendrás en mi ayuda" (Salmo 3:2).

Pero David tiene la respuesta. Él no se avergüenza de confesar la verdad de su salvación, y tampoco debemos nosotros: "Pero tú, Señor, me rodeas como un escudo; eres mi orgullo, el que sostiene mi vida". Dios nos protege y sostiene nuestra vida con esperanza porque hace mucho tiempo Él nos respondió desde su "lugar santo" (Salmo 3:4b). En una colina santa en las afueras de Jerusalén, nuestro Señor Jesús soportó la burla y el ridículo de los espectadores que acudieron a observar su ejecución: "Ya que salvó a otros, que se salve a sí mismo" (Lucas 23:35b). Él no quiso salvarse a sí mismo, porque al colgar de la cruz en esa colina sagrada nos estaba salvando... a nosotros. El sufrimiento de nuestro Señor acabó, en las palabras del salmo: "yo me acuesto, y duermo" el sueño de la muerte. El mismo salmo pudo haber formado la oración de nuestro Salvador en la primera mañana de Pascua: "y despierto porque tú, Señor, me sostienes" (Salmo 3:5).

Cada día nos acostamos a dormir confiados en que el Señor, quien se dio a sí mismo para salvarnos, nos sostendrá durante toda la noche, y durante el nuevo día será nuestro escudo y nuestro orgullo. Un día, como lo hizo nuestro Señor Jesús, nos acostaremos y dormiremos el sueño de la muerte. Pero al igual que con nuestro Señor, nosotros también despertaremos de la muerte porque el Señor que nos sostiene ahora, a través de la vida nos elevará a la vida eterna y nos sostendrá en Su presencia para siempre.

ORACIÓN: Señor Jesús, cuando los enemigos, reales e imaginarios, se alzan contra nosotros, sostennos con tu poder. Fortalece y alienta a todos los que sufren persecución por tu santo Nombre. Sé nuestro escudo y nuestro orgullo y levántanos en triunfo. Amén.

Para reflexionar:
  • ¿De qué manera crees que la sociedad que te rodea menosprecia o eleva a quienes buscan ayuda en Dios?
  • ¿Qué haces cuando te sientes presionado o rechazado por tu fe?

Dra. Carol Geisler. © Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones. Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.
¿De qué manera crees que la sociedad que te rodea menosprecia o eleva a quienes buscan ayuda en Dios?

No comments:

Post a Comment